jueves, 13 de septiembre de 2012

LOS CUATRO ACUERDOS



El hombre, como ser pensante se ha visto en la necesidad de crear un estilo de vida en el cual seamos felices, limpios en cuerpo y alma para disfrutar de nuestro entorno. Es por eso que el Dr., Miguel Ruiz, nos da a conocer cuatro acuerdos que nos servirán para equilibrar y ser auto determinantes en las acciones que hagamos o en las cosas que pensemos, reflejadas en actos, sentimientos, etc., dejando a un lado las creencias inculcadas o influencias por nuestro entorno y concentrándonos en el “yo” espiritual.
Estos acuerdos, están basados en la sabiduría de una civilización pensante espiritual llamados toltecas, quienes se ubicaban en México y a su vez  afirmaban que “nuestras vidas no son más que un sueño, cuyo creador es uno mismo”. Partiendo de esta idea, se generan estos acuerdos donde el objetivo principal es hacer que cada uno de nosotros desechemos esas creencias heredadas y seguido a esto, responder a una realidad interior.

El primer acuerdo: se impecable con tus palabras.

Un proverbio español dice “hay tres cosas que nunca podrán recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida”. Este primer acuerdo, habla principalmente de esa palabra dicha. Dependiendo del cómo se diga, de igual forma se interpretará.  La palabra es una de las cosas más sorprendentes que posee el ser humano, con ella podemos dar felicidad, alivianar o sencillamente entretención, pero de igual forma podremos herir o dañar. Es por ello que debemos saber utilizarla adecuadamente, a pesar que es el más complicado de cumplir, pero el más importante ya que esta es la que nos ayudará a construir esa realidad que debemos buscar para encontrar el equilibrio.

El segundo acuerdo: No te tomes nada personalmente.

Estamos en un mundo donde todos se meten en la vida de todos, saben muchas cosas, quieren criticarte todo lo que hagas, pero aquí es donde parte este acuerdo. Toma solo lo que te va a ser bien para ti y desecha lo negativo. Las personas dicen cosas por decir, pero uno mismo es que él decide por sí mismo. Cada uno vivimos nuestra propia vida, en este mundo llegamos solos y nos iremos solos, lo único que interesa es que formemos nuestra personalidad a nuestro gusto y no al gusto de los demás. Muchas nos frustramos por comentarios, pero es aquí donde debe haber la confianza, para con ello poder lograr esa inmunidad emocional.

El tercer acuerdo: No hagas suposiciones.

Sócrates implementaba un filtro para saber si le convenía o no escuchar algo. Ese filtro está basado en tres cosas: el filtro de la verdad, la bondad y la utilidad.  Si no era cierto, no era bueno y no le era útil, entonces no lo escuchaba. Eso mismo deberíamos hacer nosotros. Este acuerdo nos recalca la importancia de estar seguro de lo que vamos a hacer o a pensar. Muchas veces nos metemos en problemas por suponer cosas que a la final se convierten en un mal entendido, pero son cosas, si no identificamos bien, si no la confirmamos y decimos algo, nos van es a causar daño y de esta forma estaríamos fallando en el primer acuerdo.

El cuarto acuerdo: Haz siempre lo mejor que puedas.

Siempre hay que dar lo mejor de uno en todas las cosas que hagamos. Este acuerdo nos afirma una vez más la importancia que es el emplear los otros tres acuerdos. Si nosotros entregamos lo mejor en nuestras acciones, de igual forma nos irá bien, así no siempre los resultados sean los esperados. La vida se forja a base de sacrificios y retos que uno debe de construir para conseguir sus objetivos y que de una u otra deberán siempre contar con la mayor entrega, entereza, aptitud y actitud para afrontar las nuevas cosas que se nos van dando en el día a día sin importar cuán difíciles sean.

Para terminar, hago énfasis en la idea que se describe en el libro “No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo eliges. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad. La única razón por la que eres feliz es porque tú decides se feliz. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento”. Estas palabras solo  dan a entender que cada quien se forja su destino, que cada quien tenemos en nuestras manos una opción de vida que decidimos en qué momento cambiar.



1 comentario:

  1. Me parece serio su análisis a cerca de la propuesta del Dr. Ruiz, y comparto muchas de las ideas expresadas. Le recuerdo que es bueno comenzar a por reconocer los derechos de los autores citando en este caso de acuerdo con las normas APA.
    Otro aspecto imprtante para anotar es que revise a las propuestas de david Bohm que le puede ayudar a construir el discurso de separación.

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